Summary: Los pedazos rotos de vidrio cayeron en el piso y me reflejé en ellos.
Así me encontraba. Roto en todas las formas que podría estar. Y lloré.
Lloré porque le había hecho daño, lloré porque le había fallado. Era un
maldito bastardo que había dañado lo que más amaba en este mundo. No la
merecía, pero tampoco podía vivir sin ella. Porque ella era mi vida.
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